
Hay negocios que reconoces de lejos: por un color, por una forma de escribir, por cómo son sus fotos. No es casualidad. Detrás suele haber decisiones tomadas una vez y respetadas durante años. A eso le llamamos coherencia de marca, y no es un lujo reservado a las grandes empresas. Es, sobre todo, una cuestión de orden.
Un kit de marca reúne en un único sitio todo lo que alguien necesita para comunicar en nombre de tu negocio sin equivocarse: logotipos, colores, tipografías, tono, estilo de fotografía y plantillas. No es un manual corporativo de cien páginas; es una carpeta compartida y un documento de dos o tres hojas.
Por qué una pyme necesita uno
Cuando el negocio es pequeño, la comunicación suele pasar por muchas manos: la persona que lleva las redes, el sobrino que hace el cartel de rebajas, la imprenta que diseña las tarjetas, la plataforma de la tienda online… Sin referencias comunes, cada uno interpreta la marca a su manera y el resultado es una imagen fragmentada que transmite poca profesionalidad. El kit evita eso y, además, ahorra tiempo: nadie tiene que preguntar «¿cuál era nuestro verde?».
1. El logotipo y sus versiones
Guarda el logotipo en formatos vectoriales (SVG, PDF o EPS) y en PNG con fondo transparente. Necesitarás, como mínimo:
- Versión principal en color.
- Versión en negativo para fondos oscuros.
- Versión en un solo color (negro) para sellos, grabados o impresiones económicas.
- Un símbolo o versión reducida para el avatar de redes y el icono de la web.
Indica también el espacio mínimo que debe quedar alrededor y el tamaño mínimo en que se lee bien. Dos líneas bastan.
2. Colores con nombre y código
Define entre dos y cinco colores: uno o dos principales, uno de acento y uno o dos neutros. Anota cada uno en sus códigos: hexadecimal para web, RGB para pantalla y CMYK o Pantone para imprenta. Ponles nombre propio («terracota», «aceituna»): es más fácil recordarlos y hablar de ellos.
3. Tipografías: una para titular, otra para leer
Elige como máximo dos familias tipográficas: una con personalidad para titulares y otra muy legible para textos largos. Si usas fuentes gratuitas como las de Google Fonts, tendrás menos problemas de licencias y podrás usarlas en la web, en documentos y en herramientas de diseño en línea. Indica pesos y tamaños orientativos para títulos, subtítulos y texto.
La marca no es el logotipo. Es la suma de todas las veces que alguien se cruza contigo y te reconoce.
— La redacción
4. Tono de voz
Esta es la parte que más se olvida y la que más se nota. ¿Tuteáis o tratáis de usted? ¿Usáis humor? ¿Emojis? ¿Cómo os referís a vuestros clientes? Escribid unas pocas reglas con ejemplos de «así sí» y «así no»:
- Así sí: «Te lo preparamos para mañana a primera hora».
- Así no: «Su pedido será procesado en el plazo establecido».
Incluid también palabras que preferís evitar (tecnicismos, anglicismos innecesarios) y expresiones que forman parte de vuestra forma de hablar. Si vuestro público es de toda España, cuidad los localismos que puedan no entenderse fuera.
5. Estilo de fotografía
Describe cómo son tus fotos: ¿luz natural o de estudio? ¿Fondos claros o texturas como madera y lino? ¿Aparecen personas? ¿Colores cálidos o fríos? Incluye cinco o seis imágenes de referencia propias que representen bien el estilo. Si haces las fotos con el móvil, nuestro artículo sobre fotografía de producto te ayudará a mantener un criterio común.
6. Plantillas listas para usar
Las plantillas son lo que convierte el kit en algo práctico. Prepara versiones editables de lo que más produces:
- Publicaciones y stories para redes.
- Cabecera y pie de la newsletter.
- Cartel para el escaparate o el mostrador.
- Firma de correo electrónico.
- Presupuesto o factura con la identidad aplicada.
Cómo organizar la carpeta compartida
01_Logotipos. Subcarpetas por formato (vector, PNG, favicon). Nombres de archivo descriptivos: logo-color-horizontal.svg, logo-negativo.png.
02_Colores_y_tipos. Un PDF de una página con la paleta y las fuentes, y los archivos de las fuentes si su licencia lo permite.
03_Fotos. Las imágenes de referencia y una selección de fotos aprobadas para usar en cualquier pieza.
04_Plantillas. Archivos editables para redes, carteles, correo y documentos.
00_LEEME. El documento de dos o tres páginas con las reglas básicas y el tono de voz. Es lo primero que se abre.
Cuándo actualizarlo
Revisa el kit una vez al año o cuando cambie algo importante: un rediseño del logotipo, una nueva línea de producto, la llegada de una persona al equipo. Si alguien detecta que una regla no funciona en la práctica, cámbiala: el kit está al servicio del negocio, no al revés.
¿Lo hago yo o lo encargo?
Si ya tienes logotipo y cierta identidad, puedes montar el kit tú mismo recopilando lo que existe y poniéndolo por escrito. Si partes de cero o tu imagen actual no te representa, merece la pena trabajar con un profesional del diseño para la parte visual. Lo que nadie puede hacer por ti es definir el tono: eso sale de cómo habláis con vuestros clientes cada día.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar cualquier tipografía que encuentre en internet?
No. Cada fuente tiene su licencia. Las de Google Fonts suelen permitir uso comercial libre, pero conviene comprobarlo siempre antes de usarlas en logotipos o productos.
¿Cuántos colores son demasiados?
Más de cinco o seis empieza a dificultar la coherencia. Con dos principales, un acento y un par de neutros se resuelve casi cualquier pieza.



